¿ Qué hay de nuevo viejos?

Me acuerdo de cuando era pequeño, cuando hablaba con un amigo —Juan Carlos, creo recordar— sobre la posibilidad de tener superpoderes. Nos sentíamos fuertes, invencibles, inmortales, indestructibles.

En cierta manera, hasta mis 42 años me he sentido así. Y eso hace que no tengas necesidad de nada ni de nadie. Siempre he podido navegar contra viento y marea con mi propia fuerza y mis propios medios.

Pero uno va madurando.

Sé que soy joven. He disfrutado de muchas victorias que encogen el alma, pero también he padecido golpes y derrotas que han hecho desvanecer aquella idea que tenía cuando era pequeño. Pero lo que realmente te hace vulnerable y consigue borrar esa actitud de personaje de Marvel es tener hijos.

Viaje a la sede de Ferrari y museo Alfa Romeo

Por ello, y por muchas cosas más, retomo este proyecto que empecé y que dejé apartado. Siento realmente que esta vez, definitivamente, lo llevaré adelante por muchos motivos.

Entre los más importantes está que necesito tener un nuevo reto más allá de mi negocio, 600 Tour Madrid, en el que fui pionero en España hace más de 12 años a la hora de acercar el coche clásico y utilizarlo como una herramienta de turismo.

Tour en grupo 600 Tour Madrid

Pero, además, siento que ya no puedo seguir completamente solo.

Así que, aunque tarde —pero nunca es tarde—, intentaré crear una familia alrededor del mundo del motor, en la que, además de entreteneros, contaros historias y daros un singular punto de vista, también pueda aportar mi experiencia cuando la necesitéis.

Aquí empieza de verdad Cuarta Marcha.

Espero hacerlo bien.

Me llamo Óscar García González, tengo 42 años. Nací en una familia amante del motor y de la ingeniería, aunque yo estudié letras. Desde muy pequeño, casi desde que nací, he sentido y he recibido las herramientas necesarias para estar cerca de motos y coches, tanto de calle como de competición.

He tenido la fortuna de tener muchos coches y motos, de correr el madrileño y el nacional de Enduro, y soy de esa generación que fue el nexo entre lo analógico y el mundo digital. Quizá la última generación, la del 84, que ha vivido la vieja escuela.

Todos mis trabajos en el colegio eran sobre el mundo del motor. Los equipos de chapas eran las duplas de Fórmula 1 o de motos.

Mi primer coche fue un Hyundai Santa Fe, con el que iba a la universidad y que, la verdad, era una pasada para invitar a los ligues a ver las estrellas.

Mi padre me dejó después un Alfa Romeo 147 2.0 negro, con asientos de cuero rojo. Un contraste precioso. El viejo, ese gran alfista.

En mi familia nunca hemos sido unos acólitos de nada. No somos de esos que llevan camisetas de marcas o que se vanaglorian en exceso de las batallas que hemos librado. Solo al escribir o al hablar, al contar historias y experiencias, alguien que no sea un aficionado de gorra y bandera podrá darse cuenta de que por nuestras venas corre mucha, mucha gasolina.

En parte gracias a él, a sus miles de revistas, a sus decenas de coches y motos, soy lo que soy. Aunque después seguí un camino que nadie de mi árbol genealógico había tomado.

A decir verdad, no había nadie en España.

Hace 14 años fundé 600 Tour Madrid, donde auné mi pasión por los coches y la historia. Inspirándome en otras actividades que ya existían en Europa, decidí desarrollar aquí un concepto que prácticamente no existía: el vehículo clásico como herramienta turística.

En la oscura época de la pandemia, mi trabajo sufrió una grave crisis y decidí iniciarme en el mundo de las redes sociales con Cuarta Marcha.

La verdad es que iba bien. Pero cuando volvió la normalidad, pensando que nunca volvería a hacer un tour en coche, me volví a centrar en mi trabajo.

Y desde entonces, mal hecho por mi parte, he aparecido por aquí de vez en cuando.

Mal hecho.

Esta vez siento que quiero continuar con seriedad y persistencia con el proyecto de Cuarta Marcha. Ver dónde llego. Ver hasta dónde llego.

Esta vez arrancamos de nuevo, pero prometemos llegar al millón de kilómetros.

Espero que me acompañéis, que os guste el contenido y, sobre todo, que disfrutéis de Cuarta Marcha. Hablaremos de coches clásicos, de mecánica, de viajes, de competición, de coches modernos , de motos, de experiencias y sobre todo, contactaremos con el alma de todo este mundillo,

Be Mercedes W123

Mi hermana y yo sobre un Alfa Sprint

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