Instrucciones para cargar la batería, según Julio Cortázar

Cuando compras un coche eléctrico te dicen que has comprado libertad .

Ese vehículo tecnológico, con grandes pantallas, silencioso, de marca y con una autonomía infinita.

Te alejas de la gasolina , viene el ahorro, te sientes por fin libre de las cadenas del coche de combustión.

Pero…

Primero tienes que cargarlo. No es difícil. Aparcas, buscas el cable , lo contectas y esperas . El coche permanece inmóvil mientras tú haces como que sigues siendo dueño de tu tiempo.

Al principio lo cargas cuando lo necesitas .

Después empiezas a necesitarlo cuando el coche te lo indica .

El coche conoce su porcentaje . Tú no sabes realmente el cálculo de tiempo que tardarás en dar cuerda al coche .

Hay un momento, generalmente un domingo por la tarde, en que miras la pantalla y descubres que tienes un 37 por ciento. Entonces haces cuentas. Con el 37 llegas. Sí, llegas. Pero quizá no vuelves. Y si llueve, mejor cargarlo. Y si hace frío, también. Mirad el tiempo, 18 grados. No llego . Y si mañana tienes que salir temprano, conviene dejarlo preparado. Entonces te quedas en casa

Lo enchufas

Has aprendido a estar más tranquilo, a dormir mejor con el coche enchufado al cable negro.

No conviene dejarlo siempre al cien, te explican. El coche tiene sus cuidados. Sus límites. Sus recomendaciones. Hay que procurar que la batería envejezca bien. Tienes que darla cuerda , pero no hasta el final .

Porque el coche también envejece.

Y tú empiezas a organizar tu vida alrededor de una batería, de la que dependes, de la que te dijeron que eran solo 20 minutos de cuerda .

Un día sales de casa y antes de cerrar de puerta te preguntas

¿ cuánta carga tenía ?

El coche responde con un número y decide por ti . Ese número decide

Decide si vas a ver a tu madre , si vas al centro , si puedes parar a comprar pan .

El coche no te prohíbe nada . Simplemente te informa . Veinte por ciento , Quince por ciento .

Un día entiendes que dar cuerda a tu coche no significa simplemente darle energía. Consiste en devolverle la energía que necesita para que tú puedas seguir obedeciendo sus números .

Sus tiempos

Por eso, lo mejor de todo es que crees que eres libre , esta noche antes de acostarte no pienses que estás cargando el coche .

Piensa que estás dándole cuerda

Y cuando te indique que tienes la batería completa , no pensarás que está listo para ti. Porque en realidad, lo malo es que no lo sabes , la realidad es que tú estás listo para el .

Porque en realidad tú eres el regalo y lo regalado tiene libertad gracias a la falta de la tuya .

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