¿ Ducati en venta ?

La situación de la automoción, en general, es complicada. Podríamos debatir durante horas sobre el por qué : malas decisiones, cambios de hábitos, cambios de paradigma… Esta mañana hablaba con mi padre y le comentaba que vienen curvas.

Una de las fábricas que está intentando trazar esas curvas es el Grupo Volkswagen. Durante mucho tiempo ha sido líder en rentabilidad, plataformas y modelos, con buenos productos y una enorme capacidad industrial. Pero ahora está en crisis. Y cuando una empresa entra en crisis, ¿qué es lo primero que suele hacer? Liberarse del lastre que esté en la órbita de la casa madre.

Como ya reflexioné hace un tiempo, creo que SEAT es una marca codiciada por algún gigante chino y que, tarde o temprano, terminará por cambiar de manos. Hay dinero y capacidad para pagar lo que haga falta por una marca con ese nombre y esa implantación.

En nuestro país ya no quedan prácticamente marcas propias. Y, especialmente en la industria de la moto, de la que fuimos una auténtica potencia, hemos visto cómo muchas marcas fueron desapareciendo por diferentes motivos: falta de apoyo, la llegada de las motos japonesas, falta de interés industrial en nuestro país… Una historia que daría para otro artículo.

Y precisamente de motos va este artículo, porque ahora se habla de que Ducati, la mítica marca italiana, podría estar en venta o estarlo próximamente.

Ducati Panigale

Las marcas italianas, en general, han sido históricamente líderes en diseño e ingeniería. Pero esa pasión italiana también ha hecho que, en ocasiones, los números no cuadren y que muchas de ellas hayan atravesado momentos más o menos complicados.

Sin embargo, hay algo que se repite en su historia: al final, alguien hace un trato con los italianos, se desprenden de la marca durante unos años y, con el tiempo, vuelven a recuperarla.

¿Esta vez pasará lo mismo?

Ducati, en manos de Audi, creo que ha vivido uno de los mejores momentos comerciales de su historia. También en competición. Hasta ahora, ha conseguido situarse en la cúspide del motociclismo mundial con una superioridad difícil de discutir.

Antaño se conformaba —que no es poco— con arrasar en el Campeonato del Mundo de Superbike. Yo era muy fan de esta categoría y creo que fue precisamente en la época de Fogarty cuando más la seguí. Aquella preciosa e inmortal Ducati diseñada por Tamburini es, para mí, una de esas motos que forman parte de la historia del motociclismo.

Ducati Fogarty

Sus motos, por una razón u otra, siempre han tenido un carácter exclusivo. Hoy son motos caras. Preciosas. No he tenido la oportunidad de llevar ninguna de la época Audi, pero, al menos desde fuera, se las ve muy bien acabadas. Se las ve bonitas. Y eso, en Ducati, también forma parte del producto.

Y con Ducati ocurre algo diferente a lo que podría pasar con Ebro, Santana o SEAT si finalmente se vendiera.

En el caso de SEAT, sinceramente, no veo demasiados compradores potenciales fuera de los grandes grupos asiáticos que pudieran estar interesados en una marca de ese tamaño. Con Ducati, en cambio, la situación es diferente.

Italia quiere recuperar el control total de la marca y, de hecho, se rumorea que la familia Castiglioni —que ya fue propietaria de Ducati— podría estar interesada en volver a comprarla.

¿Es esto bueno para Volkswagen? Puede serlo.

Porque, si la historia sigue el mismo patrón, saben que, si la compran de nuevo mis adorados italianos, existe la posibilidad de que, dentro de unos años, vuelva a estar disponible. Y eso también puede hacer que una operación de venta resulte más atractiva.

Por otra parte, China está atacando con fuerza el mercado de la moto. Europa y Japón están resistiendo mejor en automoción, pero la industria china de la motocicleta está creciendo y, además, hace motos cada vez mejores.

Pero saben que una marca italiana no es Loncin. No es Zontes. Hay marcas que se gestionan de una manera diferente porque tienen detrás algo que va mucho más allá de fabricar un producto: historia, imagen, tradición y, sobre todo, misticismo.

Por eso, y por otros muchos motivos, no creo que una hipotética compra de Ducati pueda convertirse en una pelea tan fratricida como podría ser la venta de SEAT.

Dicho esto, Benelli, que creo que actualmente es de propiedad china, no lo está haciendo nada mal. Y aunque también es una marca mítica italiana, especialmente por lo que representó durante los años sesenta, no llega al nivel de culto y de repercusión internacional que tiene Ducati.

Veremos qué pasa.

¿Venderá Volkswagen Ducati?
¿China querrá arriesgarse con una marca tan mítica?
¿Italia será capaz de reunir el dinero necesario para volver a comprarla?

Y, mientras tanto, ¿qué pasará con las motos de calle? ¿Y con Marc y Acosta en MotoGP?

Ducati Fogarty

Pedro este año ha tenido que lidiar con una KTM que atraviesa su propia crisis y que intenta salir de ella. Y eso, inevitablemente, termina notándose en el rendimiento de una moto.

Qué mala pata tendría si le pasara lo mismo en Ducati.

De momento a 25 de Septiembre , el ministro italiano de industria tras una reunión con los alemanes , dice que Ducati no está en venta . Pero, ya sabéis cómo se las gastan los italianos .

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