Yo nunca he sido de Renault, hasta que me di cuenta de que tenía muchos Renault.
Actualmente tengo un R5, un 4, un 8, una Express y un 6, del que mañana grabaré la prueba para YouTube. Tuve un 9, un 21 y un 4/4.
Quizá no sentía que era de Renault porque, a finales de los 80, me acuerdo de que el coche que me gustaba era el de mi padre, un Alfa Sprint QV, y no el de mis abuelos, un Renault 14.

¿Y hoy? El Salón de París arde.
Hacía tiempo que un salón del automóvil no estaba tan interesante. Y Renault, que últimamente parece haberse reconciliado con su pasado, va a presentar allí el E-Space Concept. Otro rescate de galones.
Pero claro, después de haber vilipendiado el nombre Express convirtiendo el famoso monovolumen en un SUV, tocaba hacer las paces.
Y esta vez parece que Renault ha entendido el concepto. Porque el E-Space no es otro SUV disfrazado. Renault recupera precisamente la idea original del Espace: un coche familiar pensado alrededor del espacio y de la vida a bordo.
El E-Space Concept mide 4,70 metros de largo, 2,02 de ancho y 1,67 de alto. Lleva unas enormes llantas de 23 pulgadas y tiene seis asientos individuales distribuidos en tres filas, sobre un suelo completamente plano. Es un seis plazas.

Y los asientos se pueden mover y configurar de distintas maneras, incluso creando una especie de salón alrededor de una mesa.
Es decir, que han vuelto a inventar el monovolumen. Y hablando de monovolúmenes…
Tampoco era yo de furgonetas, ni de monovolúmenes. Hasta que compré una Pontiac Trans Sport y me encantó. Y a mis hijos también. Después compré una Voyager y me encantaba. Y a mis hijos también.
Precisamente mi mujer tiene un SUV y los fines de semana solemos coger la furgoneta. De hecho, seguramente cuando cambiemos el coche que tenemos —del que nos quitaron el lavafaros, hay artículo al respecto— estábamos pensando en un monovolumen.
Y no había muchos. Una Transporter y alguna más. Hasta que aparece también la E-Space. ¿Tendremos una Espace? Porque ir en un monovolumen en familia es otra historia.
Es ir con espacio. Tener a los niños lejos, dando por saco. Ir a Leroy Merlin a por unos muebles de dos metros de largo. Ir al campo y no dejarte nada en casa. Viajar tranquilo. Tener sitio para todo. Y, sobre todo, tener la sensación de que el coche está hecho para llevar personas y sus cosas, y no simplemente para parecer enorme.
¿Lo malo?
Primero, que es un concept.
Es decir, no es seguro que llegue a producirse, o al menos no sabemos si llegará tal y como se presenta en París. De hecho, Renault dice actualmente que no hay planes para llevar este E-Space Concept a producción.
Y segundo: es eléctrico. Y aquí tengo un problema.
Puedo entender que un coche urbano como el R5 o el Twingo sea eléctrico. Me parece que tiene todo el sentido.
Pero un monovolumen familiar pensado para viajar, para cargarlo hasta arriba y para devorar kilómetros… Me parece una cagada. No porque los eléctricos sean malos. No es eso. Es porque, para un coche así, yo quiero combustión. Y sí, ya sé que la infraestructura de carga ha mejorado muchísimo. Ya sé que los eléctricos actuales hacen muchos kilómetros y cargan rápido.
Pero si me das a elegir hoy, para un coche familiar de este tipo, con el que viajas, yo sigo prefiriendo combustión.
¿ Y si finalmente no sale una nueva Espace ?Porque el Espace original nació en 1984 precisamente para ofrecer algo diferente: espacio, modularidad y una forma distinta de viajar en familia. Pues habrá que comprar la clásica quizá

Porque monovolúmenes necesitamos.
Y muchos.
